Aceites de semillas y la pandemia madre _ (Ciencia)

Los eufemísticamente llamados "aceites vegetales", pueden ser denominados con mayor precisión como "aceites de semillas", porque básicamente eso es lo que son. A diferencia del aceite de oliva o de coco, en donde el aceite se extrae de la pulpa de la fruta, el aceite de soja (el más usado en el mundo) se obtiene del prensado del grano, o sea de la semilla. Esta diferencia, aunque aparentemente sutil, es clave, ya que pasamos de la parte de la planta con menor toxicidad (la fruta) a la parte con mayor toxicidad (la semilla).

Por otro lado, los perfiles lipídicos de estos aceites son extremadamente diferentes. Y esta diferencia va a ser sustancial en el impacto en la salud metabólica de la población, como veremos más adelante.

En este gráfico podemos ver como el aceite de coco es rico en ácidos grasos saturados (dándole un perfil similar a las grasas de origen animal), el aceite de oliva es rico en ácidos grasos monoinsaturados, y el aceite de soja está predominado por los ácidos grasos poliinsaturados, en particular los famosos Omega 6. Y dentro de este grupo el predominio es del acido graso que llevará nuestra atención de aquí más: el acido linoleico.